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Keith Jarret después de su caída

After The Fall.

Roberto Barahona
Productor y conductor del programa PuroJazz de Radio Beethoven

«Desde 1975 los conciertos de Jarrett empezaron aparecerse a rituales religiosos a los que asistían multitudes de devotos para quienes su música tenía un poder meditativo, espiritual y transformador».

A principios de marzo de este año se lanzó A er the fall, un álbum de dos discos grabado originalmente a nes de 1998 en un concierto en Newark, Nueva Jersey, por el Standards Trio de Keith Jarrett (Gary Peacock al contrabajo y Jack DeJohnette en la batería).
Una selección de canciones de música popular norteamericana proporcionó una fuente ideal para que Jarrett destellase en una de sus mayores virtudes: la improvisación, especialmente en una dinámica versión de la famosa «Scrapple from the apple», de Charlie Parker, en la que se nota un asombroso intercambio entre pianista y baterista.
After the fall es un recordatorio de cómo este difunto grupo redefinió el trío de piano en el jazz. El título del álbum se re ere a la «caída» sufrida por Jarrett en 1996 debido a un ataque causado por el síndrome de fatiga crónica, hecho ocurrido en otoño (fall, en inglés, significa otoño y caída). La enfermedad le impidió a Jarrett tocar en público durante dos años y este concierto fue el primero luego de su silencio y recuperación.
Los últimos conciertos que Jarrett hizo justo antes de ese paréntesis se editaron en 2016 en un CD titulado A multitude of angels y —al igual que A er the fall— siguieron el innovador modelo establecido por él en su famoso The Köln concert, el cual surgió de la grabación del concierto en vivo del 24 de enero de 1975. Ese día todo indicaba que el evento sería un fracaso ya que Jarrett, privado de sueño, tuvo que tocar en un piano de cola defectuoso y desa nado porque no hubo tiempo para arreglarlo. Así, el concierto, que estuvo a punto de cancelarse, se inició a las 23:30, una hora inusualmente tardía, después de la presentación de una ópera. Jarret improvisó y logró sacar lo mejor de ese piano.
Desde entonces, sus conciertos empezaron a parecerse a rituales religiosos a los que asistían multitudes de devotos para quienes su música tenía un poder meditativo, espiritual y transformador. Las ventas de The Köln concert batieron récords de todo tipo y hasta hoy sigue siendo el álbum solista de jazz más vendido en la historia, el mismo record para un disco de piano solo de todos los géneros.
Sin embargo, para la grabación de A er the fall en 1998, la fórmula de Jarrett ya estaba trillada, no podemos compararlo con The Köln concert y luego quedar satisfechos. El disco debe entonces medirse con un criterio diferente, uno que tome en cuenta además el síndrome de fatiga crónica de Jarrett, así como el hecho de que ninguno de estos músicos era muy joven en esa época. Considerando todo, este álbum doble es un éxito modesto que, junto con A multitude of angels, llena los huecos de la carrera de Jarrett a finales de los 90. Es difícil, en todo caso, entender por qué este concierto permaneció almacenado en las bodegas de ECM durante 20 años.

Roberto Barahona